14 de enero de 2017

Bedlam: El Arte en el Manicomio

10 divagues
Para Cesita (no por Bedlam, sí por Arte) en su cumpleanios

No es la primera vez que divagamos sobre qué será eso del arte, quién tiene potestad para darle ese título a algo, y qué herramientas usa para ello. Yo, por ejemplo, tengo unas habilidades (tras anios y anios de estudio, exámenes, y principlamente práctica) por la cuales cuando leo un informe de lo mío puedo, más o menos, darle una calificación. Con el arte, me pregunto si los entendidos tendrán esas mismas armas para establecer qué se cuelga en las paredes de un así llamado gran-museo o no. Lo mismo pasa con la música: tengo amigos que entienden lo que es, según dicen, "música de calidad" y todo tiene que sonar un poco indie y nada mainstream para que no lo miren por encima del hombro. En los temas de los que no sé, simplemente me inclino por lo que me gusta, lo que me da placer estético. Arte, música... ?en casi cada disciplina tendremos esta dualidad "refinada" vs. no sé, "mundana"?

Un domingo a mediados de Diciembre, cuando dejamos a Mini volando hacia la península, nos encaminamos a la misa del SXXI. Feligreses del arte se agolpan en la Tate Modern, y en su salida podríamos rodar una nueva versión de la primera filmación no solo hispánica, sino vetústica!!! "Salida de la misa de doce de la Iglesia del Pilar de Zaragoza" (1886) de Eduardo Jimeno. "Salida de la Tate Modern de Londinium" (2017), de Di Vagando. Proyectos...

Pero divago. En la Tate vimos una exposición del cubano Wifredo Lam que ni fu ni fa: que si homenajeaba a Goya (sería por la oscuridad de algunos cuadros de la última sala), que si luchó con los Republicanos en la Guerra Civil (cuando una pasa más rato leyendo la biografía del autor que mirando los cuadros, tal vez haya un problema-no digo que en el autor, puede ser en la asistente!). A la salida subimos a las salas de las "Guerrilla Girls", donde hay un poco de activismo feminista y bla bla, seguida de una serie de salas atroces de así llamadas esculturas (teles antiguas con Nixon proyectado en un loop continuo, y cables rizados que las interconectan, esas cosas). Salgo con la sensación de tomadura de pelo: o sea, no como una feligresa de pro.

Pese a todo, e inasequible al desaliento, cruzo la ciudad en un bus 63 hacia la Wellcome Collection. Este es un museo de medicina, donde hay miles de artefactos coleccionados por el filántropo Henry Wellcome, y es parte de una fundación. Dan charlas, seminarios y tiene una tienda-librería chula. Hoy vamos a ver la exposición llamada "Bedlam: el manicomio y más allá".

La Femme et la Folie dominant le monde

En inglés, la palabra "bedlam" es sinónimo de caos, locura. Viene del famoso "Bethlem Royal Hospital", fundado en Londinium en 1247, el primero en Europa para intentar ayudar a enfermos mentales. Este hospital que ha dado nombre a la insania ha tenido tres vidas: el primero estaba justo fuera de los muros de la City cerca de Bishopsgate.

En el Siglo SXVII (1676), tras el Gran Fuego de Londres,  se cambió cerca de Moorfields (hoy Moorgate), que  era una clásica "madhouse" (casa de locos) del SXVIII, uno de los más famosos puntos de referencia de Londinium. Tenía una arquitectura barroca impactante, pero detrás de la fachada había terribles celdas, y el edificio se abría para visitas del público general, que pagaban por ver a los locos, como quien va al circo. En la época en la que la religión empezaba a aflojar (por lo menos en la isla!), Bedlam constituyó la visión secular del infierno. Al final del SXVIII, por increíble que parezca, los tratamiento para la locura "se volvieron más humanos".

En el Siglo XIX, el Bethlem pasó a Southwark  (el turista de segunda generación tal vez lo habrá visitado pues hoy es el "Imperial War Museum"... sí, el museo de la guerra, con avionetas colgadas por las bóvedas y carcasas de bombas en las balconadas que dan a un atrio central gigante-el edificio es impresionante) y epitomizó el "lunatic asylum" (asilo de lunáticos) del SXIX.

En 1930 el último cambio fue a Beckenham, muy a las afueras de Londinium, donde fue un ejemplo del "hospital de salud mental" (mental hospital) del SXX. Allí permanece hoy en día. 


Esta progresión fue seguida en manicomios de todo el mundo y reflejaba el mundo fuera de sus muros. Todos tuvieron el mismo problema en cuanto a mantener balance entre cocneptos como terapias biomédicas/psicosociales, protección/restricción y seguridad/reintegración al mundo de ahí afuera. 



"The world is but a great Bedlam, where those that are more mad, lock up those who are less"

Thomas Tryon (1689)

"Surely we’re all mad people,
and they,Whom we think are, are not"
Thomas Middleton,
The Revenger’s Tragedy (1606)

Hasta aquí la primera parte de la exposicón, en la que te hablan del Bethlem y del concepto de manicomio en general. La exposición tiene otras partes, pero en un punto me quedo colgada de uno de esos videos que se muestran en bucle. Tal es mi grado de hipnosis que, cuando termina, sigo frente a la pantalla para ver el principio. Se trata de un corto de 35 minutos titulado "Abandoned Goods" (2014) de Pia Borg y Edward Lawrenson, que ha ganado varios premios.




"Abandoned Goods" habla de la extraordinaria Adamson Collection. Edward Adamson nació en 1911 y se formó como artista, pero también como quiropráctico (por aquello de tener un "Plan B", que al menos le sirvió en la Segunda Guerra Mundial donde se negó a coger las armas por ser Objetor de Conciencia). En los años 40 conoció a Adrian Hill, el artista que creó el concepto de "Terapia artística" cuando estaba en un sanatorio para tuberculosos, que le inspiró para llevar arte a los hospitales de salud mental. Fue el primer artista empleado por el NHS (Seguridad Social) y trabajó en Netherne Hospital desde 1946 hasta que se jubiló en 1981. Fue el pionero del arte como intervención terapeútica. 


"The Maze"

Durante estos años recogió una cantidad impresionante de arte realizado por los pacientes ingresados en la institución: unas 100.000 piezas de arte, de las que se conservan unas 5500. Fueron "rescatadas" recientemente de almacenes olvidados, entre carpetas de viejas historias clínicas, en duchas que ya no se usaban... 


Además de los artistas anónimos, hubo alguno que ya era un artista reconocido, por ejemplo William Kurelek, autor de "The Maze", una obra que necesita poca explicación (imagen derecha).

Hace un par de años hubo un festival sobre la colección, y aunque no habléis inglés, aquí de pasada podréis ver alguna de las obras. En esta parte de la web se pueden ver solo algunos artistas, para mí algunos maravillosos. 





Salgo de la Wellcome con ese estado de semi-gracia que sentimos cuando hemos disfrutado mucho con algo. Quiero leer más, compartirlo (me ha costado más de un mes, pero aquí estoy), bajar al museo del propio Bethlem. Entonces recuerdo algo que parece hace siglos que ha ocurrido: la visita a la Tate por la mañana, donde me he sentido "bah", una vez más. Será que no tengo las "herramientas". Pero comparo lo que me han llegado las obras de esta gente, muchos internados por años en instituciones, parias de la sociedad, y no hay color. Volverlo a escribir me causa la misma emoción, y al final... no es eso de lo que va el arte? Emoción que los Hirsts y Coombes  están a años luz de producir.

*Referencias: La documentación para la parte histórica de los manicomios viene del folleto de la exposición.

8 de enero de 2017

Turismo sanitario: Mi experiencia surrealista en un país llamado Espania

7 divagues
El "Turismo Sanitario" es una de esas tristezas de la era en que vivimos. Cuando pienso en el sintagma, no sé porqué, primero me sale "Turismo Sexual", así que con esto tal vez ilustre lo de "tristeza". Por distintas razones, pero tristeza al cabo. Una vez conocí a una mujer que se había ido a hacer una operación cosmética de agrandamiento de pecho a Bolivia. En serio. Cuando la vi, tenía complicaciones, igual tenía que volver... esas cosas. Yo no solo pensaba en el terror de operarme de nada en un país donde no hablas el idioma ni conoces a nadie, sino -y sí, llámenme frívola- en el aeropuerto de El Alto, en La Paz. Un lugar donde ya te puede dar un mal de altura Nivel Leyenda solo con poner el pie fuera de la escalerilla (porque sí, no creo que haya fingers). El concepto de "turismo sanitario" tienen tantas aristas, que mejor no entramos (a menos que se requiera que comience una de las "series del divlog"). Hoy quiero hablar de una de sus variedades, la del emigrante.

Uno de los rituales del emigrante es ir de médicos cuando vuelve a casa. Las razones varían: ni que decir tiene que todo el mundo piensa que la sanidad de su país de origen es la mejor, y lo digo con conocimiento de causa: me lo han dicho indios. Sí, indios de la India, ese país que cuando viajas y te coges las ineludibles Shits rezas en la habitación del hotel todo lo que sabes mientras tomas las sales de rehidratación -que te has llevado de tu país- para que no te tengan que llevar a un hospital. Otra razón inevitablemente es el estado del sistema de salud de tu país de "acogida" (nótense comillas post-brexit). Los que vivimos en UK estamos literalmente rezando para que no nos pase nada en estos días donde la Cruz Roja ha declarado "Crisis Humanitaria" en el NHS (Seguridad Social). La gente está muriendo en urgencias, así de claro. El gobierno Tory sigue en su carrera de recortes y falta de inversiones, cerrando camas y hospitales, y dando contratos a servivios privados. El proceso es el siguiente: dejemos al NHS escuálido, el NHS falla, luego el NHS no funciona, luego subcontratemos a piranias privadas, que a la larga costarán mucho más, y que acabaremos pagando todos. Pero esto sería otro divague, otra serie. 

Hoy yo empezaba este divague desde la isla para reflexionar todavía sobre los días pasados en la península. Muchos de mis amigos que viven a ultramar pasan por el especialista en vacaciones, es un hecho y yo, aunque cada vez lo hago menos, estas vacaciones, he acabado visitando con miembros de la familia tres profesionales de la medicina, independientes uno del otro: odontopediatra, ortodoncista y oculista. En los tres, sin caérseles la cara de verguenza me han exigido pagar en efectivo. Sin dar razones, sin excusas, sin falta de "no tenemos terminal", carraspeos, mirar a otro lado. No se han sentido incómodos. Efectivo. Y ala, maja, buen viaje.

Inicio una pesquisa entre amigos y conocidos, a ver si esto pasa en la medicina privada, o es que yo he tenido mala suerte. Tengo mucha casuística, que me deja con la mandíbula desencajada: alguien se fue a operar de cataratas a una clínica privada y, al terminar la operación (que habían pagado en mostrador) le dijeron que el "Dr Morfeus quiere verle". Se trata del anestesista "que va aparte" y al que hay que pagar por separado y en efectivo, así como quien cierra un trato sucio, en la sala del despertar postoperatorio. La persona que me lo cuenta se tuvo que ir a un cajero. 

Otros amigos, en el negocio, me cuentan que existe una "Cláusula de Exclusividad" en la Seguridad Social, por la que el facultativo cobra unos 700 euros más si no hace privada. "El Dr Morfeus-me anotan-cobrando bajo mano no solo no paga impuestos, sino que además sigue cobrando su supuesta exclusividad". Esto pasa continuamente en la privada, gente que entra y sale, coge-el-dinero-y-corre. 

"Pero, dice la ingenua, qué pasaría si algo va mal? Si un paciente se complica o incluso muere? Ese servicio no está pasando, en teoría, no?" "Ah, pues no se me había ocurrido", le contestan a la ingenua. La ingenua alucina. Esto solo me pasa a mí? Solo en Vetusta?

Retumba en mi cabeza aquello de "en España solo pagan impuestos las clases medias". Perdón? Son esta gente clase media? En Espania solo pagan impuestos los que tienen nómina. Dónde están los inspectores para todos los demás? De acuerdo, que el principal problema son las grandes corporaciones, y bla bla... pero, son estos profesionales parte del problema? No es esto corrupción, como la que criticamos a los políticos? 

Tengo tantas preguntas y mientras leo cómo la gente la está tomando con las enfermeras y los médicos en urgencias aquí en el UK, porque los pacientes están en los pasillos y hay que esperar mil horas. Escriba usted a MP (Miembro del Parlamento) y deje de votar a los que no tienen ningún interés que lo público sea un valor. A menos que el futuro de ir a consultas privadas y pagar en efectivo es el modelo de sociedad con el que usted suenia. 

6 de enero de 2017

Quién teme... a los Reyes Magos?

6 divagues

Mini.


Ni al lobo feroz, ni a Virginia Woolf: Mini teme a los Reyes Magos. Han visto algo más raro? Ah, sí, antes le daba miedo el Ratoncito Pérez. Tristemente, este año-tras descurir la cajita donde tengo los dientes caídos- me dijo "creo que el ratoncito eres tú". Por supuesto lo negué, inventando rocambolescas historias de rtones que dejan los dientes en mi cajita,  pero se me escapaba la risa. "Mummy, di la verdad, eres tú!", y venga risas las dos. 

Sobre Santa, un día soltó lateralmente: "mummy, no será Santa como el ratoncito?". Noooo, Mini, en serio. 

Hoy, con lágrimas en los ojos le ha dicho a su padre "por favor, daddy*, que no suban los Reyes a casa" (*para su horror, sólo dice aitá para referirse a él, pero cuando le llama es "daddy"). Nos ha recordado que el año pasado acabó viniendo a nuestra habitación con un saco de dormir porque estaba preocupadísima con que tres señores y sus camellos subieran al piso. 

Hoy le hemos asegurado que los camellos se quedarán en la calle y les pediremos a los Reyes que les bajen las aburridas galletas Malted Milk (en azul en la instantánea) a la salida. Hemos tenido que dejar el snack de los Reyes, a base de fresas y chocolate negro, en el rellano (los vecinos están de vacaciones, espero que no vengan esta noche) para impedir que pasen a casa. 

También les ha escrito una de sus cartas, pero esta vez me ha prohibido colgarla en el blog... (claro que cómo superar la de disculpa por haber roto una tacita de juguete en un airbnb, ella misma siente la presión). Luego me ha interrogado sobre lo que les voy a decir de ella y si les ofreceré té. Mañana seguiré el mismo discurso que me daba la Yaya: "han dicho que muy agradecidos pero que van con mucha prisa, que les quedan muchos niños que repartir".

Pero será un poco bola porque los Reyes tienen menos trabajo del habitual en Londinium: solo unas cuantas casas de emigrantes llenas de republicanos, y niños que les tienen miedo. 

Que os traigan muchas cosas...  

2 de enero de 2017

De lo que van estas fiestas

7 divagues
Más de una semana en inmersión total en las festividades. Desconectada del mundo conectado, si eso es posible en la era de los teléfonos, pero mi móvil vetústico solo llama (en realidad, hace contrasenias para que los que tienen contrato me llamen) y manda textos. Esta desconexión me lleva a toparme con los divagables (dícese de los embriones de divagues, algunas veces gestan, otras no) por las calles.

La maniana de Nochebuena, recién llegada de la isla, en las escaleras mecánicas del centro comercial innombrable, me encuentra no solo un divagable, sino una epifanía. Una mujer, de esas miles de vetústicas "muy arregladas" (lo que en inglés diríamos "trying too hard", lo que a mi madre le gustaría que fuera yo) va hablando por su móvil, y pregunta a la seguro muy-arreglada al otro lado de las ondas, que "dónde pasan la noche" y aniade "pues nos juntamos en casa de mi hermana, vienen mis cuniados de Rubielos de Mora, mi prima de Mora de Rubielos, mis padres, la prima del novio de Juan y las gemelas... sí, nos juntamos 18", concluye orgullosa. Llego a la "Planta Joven" y, en un ejercicio tal vez de autoneganio, me tiro en marcha, la muy-arreglada ("la puesta", claro que esto puede tener más connotaciones) va a Hogar-Menaje. Me quedo con la copla mientras busco algo para Fashion en G-Star Raw, una de sus marcas de confianza (o eso creía yo, antes de la devolución, para eso sirve el centro inombrable, para darnos "tokens" que el 90% de la población cambia). Un rato más tarde, en una llamada con Tiovin, que es un salsero, me cuenta muy excitado cuántos se juntan en casa de su cuniada, y que la novia del sobrino "se juntan 39".  39!!! A él le suena a música celestial, y Scrooge grunie mientras. Al día siguiente, el Día de Navidad, -junto con Anio Nuevo uno de los más soporíferos del anio para cualquier buen Scrooge-, la competición parece estar en "nos levantamos de la mesa a las 22:30", "estuvimos de sobremesa hasta las 9 pm". Scrooge toma sus sales.


Es entonces cuando la Di antropóloga se ve obligada a entrar en acción [Nota: cuando hay una de esas situaciones en las que una prevé aburrimiento, pesadez, enojo, el consejo Fashion invariablemente es: "tómatelo como un ejercicio antropológico, observadora social, sé un camaleón"]. La Di camaleón sociológico concluye que estas fiestas son para la mayoría de la gente la medida de su éxito familiar y social. Parece que lo absolutamente peor de estos días es estar solos (grandes campanias en Londinium para que los ancianos no lo pasen solos, cuando lo están el resto del anio), y, aunque esto no te importe,  los anuncios y las arregladas y los cuniados, en fin, la presión social, te va a hacer sentir mal. La gente llama por teléfono no para desear nada, sino para mostrar que ellos no están solos, que tienen a alguien con quien pasar esta noche, y cuántos más, mejor. Si son 39, mejor que 20, aunque acabes hablando principalmente con el primo notario de la prima Rosa, la de Santander.

En Islandia pasan la Nochebuena leyendo, dicen en Verne. Pero quién quiere pasar la noche con Bolanio, Cortázar, Mann, Elliot, Melville... teniendo a diestro al cuniado registrador de la propiedad de Cuenca?

25 de diciembre de 2016

Feliz Navidad

5 divagues
Cuando una mañana cualquiera de Diciembre hice esta foto del parque de enfrente de casa, no pensé que haría una buena felicitación de Navidad. Solo me pareció tirando a mágica. 

Feliz Potlach, Navidad, o lo que sea... 

Abrazo,

Di



19 de diciembre de 2016

Nadador bajo el agua, André Kertész, 1917

30 divagues

Nadador bajo el agua, André Kertész, 1917

A Elton John le dio, en un punto de su vida, "cuando estuve sobrio", por la fotografía. Comenzó a coleccionar fotos míticas (por ejemplo, Man Rays, Dorothea Lange, etc), y ahora las comparte en una exposición en la Tate Modern: "The Radical Eye: Modernist Photography de la colección de Elton John". 

Hoy ha sido un día de museos. Esta del hungaro André Kertész es una de mis favoritas.

12 de diciembre de 2016

"Eyes Wide Shut" en lo de los vecinos

22 divagues
Siempre me ha gustado este cartel:
cuenta una historia él solo
El sábado tuvimos fiesta en casa de unos vecinos que conocimos por la calle. Son españoles, él trabaja en el business del luxury y el poderío y viven en un casoplón tipo El Mueble en la calle lateral de la nuestra. Ya estuvimos en verano en otro sarao que montaron pero esta vez, recibimos invitación con la siguiente directriz: "Trae una máscara/antifaz".


El fantasma de Stanley Kubrick se me aparece: Tom Cruise entrando en el hall inmenso de una mansión perdida enmedio de la campiña, todos con máscaras y, lo que allí pasa, que tengo como borroso. La última interacción de la peli, sin embargo, se me quedó grabada: Cruise le pregunta existencialmente a Kidman, sobre su relación en el abismo, "Qué podemos hacer?" y ella contesta con un lacónico: "Follar". 



Oh, pero antes, o esto no sería divagando, tendréis que leeros porqué tengo un par de máscaras hechas a mano que vinieron desde Australia, desde hace ocho años.


No me gustan las bodas, de hecho he estado en poquísimas, con la excusa de vivir lejos. Todo me parece increíblemente cansino, tengo la impresión de estar todo el día "esperando" (a que vengan los pobres performers del día, los novios, a que se hagan fotos, al cocktail, a los entrantes, pescado, algoparabajarlo, la carne, la tarta con música nupcial y distintos niveles de horterada, al baile, a la recena! de verdad...). Para los impacientes como yo, una boda es de lo peor: no procede sacar tu libro, ni escribir tu blog, ni escuchar el último podcast del Newyorker... Claro que, igual dramatizo, a saber qué serán los bodorrios hoy en día con Twitter e Instagram (no lo quiero saber, en todo caso). 


Así son los Cotswolds





En el UK solo he estado en un enlace (qué bonita palabra, los cazadores cazados), y en algún aspecto fue tirando a poco convencional (si esto no es una paradoja).  Una compa de trabajo se casaba con un australiano varios años menor que ella y nos invitó a todo el equipo. La unión se celebraba en los Cotswolds, una zona maravillosa en el oeste del país, donde las mujeres de su familia habían heredado una casa. 


La tía abuela soltera, independiente y feminista, dejó en su testamento que su casa con jardín enorme (que terminaba en extensiones ingentes de idílico verde) de los Cotswolds iba ser heredada por todas las sobrinas, pero solo ellas. Los chicos quedaban excluídos (yeah!). 

Mi compa se compró el vestido de novia de segunda mano en la página web de Oxfam for £40, y allí mismo hizo su lista de bodas: nosotros le regalamos, entre otras cosas, cuadernos para colegion y una cabra para una comunidad de algún país africano. Los novios llegaron a la iglesia en un carruaje tocotó tocotó por las calles empedradas de aquel pueblo (era una boda, al cabo, no todo podía ser hippismo y flowerpower).  Luego, en el jardín de la casa montaron una carpa que fue donde acabamos cenando (pollo al curry, entre otras cosas: el catéring de las bodas inglesas no es tan enloquecidamente prohibitivo como las espanis), pero antes, estuvimos mucho rato por el jardín haciendo juegos y... eligiendo las máscaras!!! 



Mini baby!!!!!!

Resulta que a la madre del novio, allí abajo en Oz, se le ocurrió la extrania idea de hacer máscaras individualizadas, todas distintas, para cada uno de los invitados. Parece ser que los últimos días ella y sus ayudantes prácticamente no durmieron, porque el trabajo fue colosal. En todas había un detalle y una creatividad enorme. La del Peda era motivo "mago" la mía "romántica" (según me informaron luego). Mini no tuvo porque apenas tenía 3 meses! 


Aparte del bodorrio, fue un finde lleno de aventuras: alquilamos un coche y de camino a Painswick pinchamos en toda la autopista de 5 carriles (hay alguna foto mía dándole el pecho a Mini en la cuneta mientras esperábamos a ayuda en carretera)... por ello llegamos tardísimo y no sé cómo, en semejante oscuridad, encontramos el B&B (Bed & Breakfast, el equivalente de Casa Rural en el UK), que era por supuesto, una casona enmedio de la nada, rodeada de acres y acres de praderas con caballos, y al que se llegaba por caminos sin asfaltar como de peli de Tim Burton. La pobre mujer salió con linterna (o farol: "ah de la casa!") pensaba que ya no llegábamos. A la maniana siguiente descubrimos que... tenía piscina!!! Y siendo esto el UK, el agua estaba templada! (sí, en Agosto y aún así no se puede uno baniar con agua según sale del grifo-welcome al Norte de Europa), así que me di un banio mucho chulo, el único que me habré dado en el exterior en esta isla.

Nuestro B&B
Al fondo, el B&B
Reto: llega de noche























Pero divago: se que queréis leer sobre las máscaras. Antes, la reflexión unos días más tarde de mi antiguo jefe David: "Máscaras en una boda? Las máscaras sugieren cambio de identidad, promiscuidad, todos-los-gatos-son-pardos... cómo se les ha ocurrido hacer eso en una boda, el momento en el que hay que pretender amor eterno y que esas cosas no ocurren? Toda la razón: las máscaras son para ser malos. 


Con esa premisa, me pongo a desempolvar las máscaras del altillo, para la fiesta de los vecinos. Nadie se las habrá currado tanto, esto parecera un ejercicio de "show off" (presumir), me digo. Al llegar, lo confirmo, y además veo claro que es una macrofiesta, donde conocemos a muy poca gente. Di antropóloga-del-blog no se pone la máscara (paraójico, por pudor!) pero se pone su anteojos metafóricos de camaleón analista, tomador del pulso de una realidad que no es la mía-sino la del 0.0001%/

La fiesta la dan tres casas consecutivas: empieza en la de los españoles, y termina en la de David, que ha montado "una discoteca". Hay muchísima gente, toda la planta de abajo, que es muy grande, y está hasta arriba. Lentejuelas, terciopelos, pero también "ingleses", si se me entiende. Solo algunos llevan máscaras y en su mayoría se las han subido a la frente. Tenemos "small talk" con desconocidos. Un viejo le pregunta al Peda "qué clase de creativo es" (el viene "de parte del numero 22", que el tipo es creativo, y vendió su empresa hace 2 años-me da una pequenia arcada, no quiero ni pensar por cuánto). Soy testigo del momento en el que el Peda, viejo artista del pincel (y ahora limitado por "la falta de espacio, necesito un hangar") dice "no soy creativo". Un tal David, el del número 18, el que ha montado la discoteca, nos habla del horror del Brexit, y cuánto ama él a Europa, porque tiene una casa en St. Tropez, donde va una vez al mes (por un momento, tengo problemas para repartir mi odio entre los breiters y remainers como David que, no me malinterpreteis, es simpatiquísimo). Los camareros que sirven Moet Chandon me admiten que no son profesionales, que por eso llevan 3 minutos abriendo la botella. Para picar hay diversas bobadas, hasta que llegan ellas: dos de Alicante, la que vive aquí abogada que trae una coca riquísima y el highlight de la noche: ROSCON DE REYES!!!! ?Yo he hablado alguna vez de lo que me gusta esta pieza de pastelería? Pues esta mujer lo hace a mano, como los ángeles! Me cuenta el making off-cómo hacerlo (alma en pena: segunda instrucción y ya estoy perdida, poor executive function) y añade: "no hay nata como la inglesa, la Double Cream de Tesco, yo me la llevo a Alicante". Divagantes, la tía la monta!!! 19 años en esta país y no se me había ocurrido que esta nata en pequenio tetra-brik se puede montar, y sale esa gloria!!! Claro que, admitamoslo: no he montado nata en la vida. 

En un punto gritan: a la otra casa! A la discoteca!!! El Peda va por su tercer trozo de roscón, yo llevaría nata hasta en la máscara-si llevara. Porque sí, divagantes, no vemos el momento de ponernosla y, como Cenicientas, a eso de la medianoche nos tenemos que subir a la carroza (metafórica, no como los de la boda), para ir a relevar a la canguro de Mini. Nos damos una vuelta final básicamente cotilla por el numero 18-sección disco-, donde el salón  está despejado de muebles, oscuro, luces de colores y bola de espejos. David, dada su avanzada edad, sinceramente promete como DJ (ser cool para él serán tal vez los 80?), y solo nos queda imaginar que a partir de medianoche la gente comenzara a bajarse las máscaras de la frente, convirtiendo la cosa en una de esas leyendas urbanas, la swinging party británica, donde parejas aburridas tienen sexo intercambiable con otras parejas aburridas. 

Ya llevo dos eventos con máscaras y, por hace o por be, ni un "Eyes Wide Shut". A la tercera va la vencida, divagantes... no os fallaré!